7 claves para criar niños independientes y seguros de sí mismos

Criar niños independientes y seguros de sí mismos requiere ante todo saber cuándo intervenir y cuándo permitir espacios para que adquieran competencias propias, esas que asentarán tras enfrentarse a retos y dificultades. Además, este arte de la crianza y la educación requiere grandes dosis de paciencia, toneladas de afecto y una mirada sabia que intuye necesidades.

Hace solo unas semanas se publicó un interesante libro sobre educación titulado “Raising Independent, Self-Confident Kids” (criando niños independientes y seguros de sí mismos), donde dos psiquiatras infantiles, Wendy Moss y Donald Moses, reflexionan sobre el modelo de crianza que llevan a cabo muchas madres y muchos padres en la actualidad.

“Ayúdame a hacerlo por mí mismo”.
-María Montessori-

Hemos llegado a un punto en el que una de nuestras prioridades es resolver todo problema que presentan nuestros niños. Es más, en ocasiones incluso nos anticipamos a ellos cuidando de que tengan una vida fácil, gratificante y siempre plácida. De este modo, no solo les conferimos a ellos una aparente y casi mágica tranquilidad, sino que también nosotros experimentamos placer al saber que todo está en orden.

Todo ello es sin duda comprensible y en gran parte de los casos, hasta esperable. Ahora bien, cabe decir que hay quien lleva esta conducta al extremo. Al allanarles el camino cada día y en cada circunstancia, privamos al niño de una habilidad necesaria: el funcionamiento ejecutivo.

Los psiquiatras infantiles Wendy Moss y Donald Moses entienden el funcionamiento ejecutivo como ese conjunto de habilidades donde uno aprende a ser responsable de su mundo, a organizarse, a gestionar sus cosas, a aprender de sus errores y a desarrollar un sentido de autoeficacia. Veamos por tanto qué estrategias podemos llevar a cabo para criar niños independientes y seguros de sí mismos.

chico tumbado en el césped representando cómo criar niños independientes

1. Criar niños independientes: saber cuándo intervenir y cuándo guiar desde lejos

La educación de un hijo es como un baile donde a instantes hay que abrazarlos y sujetarlos y al poco, permitir libertad de movimiento. Ahora bien, incluso en esos instantes donde la pareja de baile puede desprenderse para ejecutar sus propios pasos y movimientos en libertad absoluta, la otra parte sigue estando presente, guiando desde la distancia.

Saber cuándo actuar y cuándo alejarnos de nuestros hijos exige antes de nada, la aplicación de unas normas básicas de convivencia y un marco de actuación donde cada miembro en casa tiene sus responsabilidades. Una responsabilidad asumida y diariamente ejecutada concede derechos y es en esa dinámica pactada entre los miembros de una familia donde los niños pueden ir creciendo en seguridad y felicidad sabiendo qué se espera de ellos en cada momento.

2. La confianza

Para criar niños independientes es necesario que les proveamos de confianza; confianza hacia nosotros como padres o educadores y confianza con ellos mismos. Así, el pequeño que crece en un entorno donde se le nutre de forma constante, donde el afecto y la atención siempre es accesible y donde no hay miedos ni barreras a la hora de comunicar miedos y necesidades, tendrá mayor seguridad para saberse capaz de hacer casi cualquier cosa.

3. Aprender a tomar decisiones saludables

¿Qué entendemos por decisión saludable? Las decisiones saludables o enriquecedoras son aquellas que permiten a un niño ir aprendiendo, abriéndose camino al asumir responsabilidades donde entender que los actos tienen consecuencias y que las malas conductas impactan en uno mismo y en el entorno. Además, también son aquellas que enseñan que pedir consejo es bueno y que a veces, la elección que uno tome no tiene por qué coincidir con la de los demás.

Asimismo, y para criar niños independientes, es necesario tener en cuenta que cada niño tiene su personalidad, sus gustos, sus pasiones. Como adultos no podemos mediar en todas sus decisiones y elecciones, pero sí podemos guiar y aconsejar.

Niña jugando representando cómo criar niños independientes

4. Enseñar a los niños a responsabilizarse de las tareas pequeñas y también de las grandes

Conseguir que un niño sea responsable requiere tres cosas: tiempo, paciencia y afecto. En la crianza, los principales enemigos son la necesidad de querer que los pequeños asuman de forma rápida un gran número de competencias y en ocasiones, nuestra falta de habilidades a la hora de gestionar esos desafíos cotidianos que surgen cuando menos lo esperamos.

Un modo de ir sembrando progresos es entender que los pequeños son capaces de asumir responsabilidades desde edades tempranas. A los 3 años, por ejemplo, ya pueden aprender a guardar sus juguetes e incluso, ayudarnos con pequeñas tareas domésticas como poner y quitar la mesa, regar las plantas, cuidar a las mascotas, etc.

La aplicación de normas, deberes y responsabilidades lo antes posible, facilitará que crezcan sabiendo que pueden hacer muchas cosas de las que piensan, que asumir responsabilidades es sinónimo de crecer y que llevarlas a cabo con éxito refuerza la autoestima.

5. La tolerancia a la frustración

Una estrategia esencial para criar niños independientes y responsables es ayudarles a desarrollar paciencia y la capacidad para manejar los pequeños obstáculos del día a día. Algo que no podemos perder de vista es que tengan la oportunidad de experimentar y tolerar la frustración para convertirse posteriormente en adolescentes y adultos seguros de sí mismos.

Por tanto, no dudemos nunca del poder de la palabra “no” cuando sea necesario. Una negativa a tiempo y en el momento preciso, genera grandes beneficios a largo plazo.

Niño gritando

6. Desarrollar el autocontrol

Enseñar a los pequeños a mirarse desde dentro, a navegar y entender sus universos emocionales les capacitará para gestionar mucho mejor los problemas y desafíos del día a día. Para conseguirlo, nada mejor que inculcar en ellos una crianza y una educación basada en los recursos de la inteligencia emocional.

7. Las habilidades sociales, la importancia de desarrollar la competencia social en los niños

Desarrollar unas correctas habilidades sociales en los niños les ayudará a construir relaciones más satisfactorias, a tener una imagen de sí mismos más segura y a desarrollar una competencia social adecuada y enriquecedora. No nos nos olvidemos tampoco de que algo tan básico como asentar una correcta empatía y una buena asertividad, les facilitará tener unos vínculos más positivos en su entorno donde evitar dinámicas de bullying y sobrevivir de forma más sana en su recorrido social y emocional.

pequeño tocando mariposa representando cómo criar niños independientes

Para concluir, en la aventura de criar niños independientes, seguros de sí mismos y ante todo, felices, no podemos descuidar un aspecto cardinal: nosotros mismos. Es la madre, es el padre, los abuelos y todo agente social que forme parte de ese escenario próximo del niño, el que educa con su ejemplo, el que nutre o el que invalida, el que da impulso a las alas del pequeño o le aferra a una jaula donde solo habita la indecisión, la dependencia y la frustración.

Hagámoslo bien, recordemos que las palabras dejan huella, que los afectos nutren y que los ejemplos marcan los caminos.

Autora: Valeria Sabater                    Web: www.lamenteesmaravillosa.com

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