Adolescencia tormentosa ¿mito o realidad?

Una adolescencia tormentosa es algo por lo que todos hemos pasado, en mayor o menor medida. Cuando hablo de tormentosa no me refiero a que sea mala o desagradable. Hay personas a las que les agradan las tormentas.

La adolescencia es considerada como un período de desarrollo entre la infancia y la edad adulta y, sin duda, constituye una etapa difícil en el desarrollo de las personas.

La etapa de la adolescencia es extensa. Se inicia poco antes de los 13 años y termina poco después de los 19, aunque esto varía según los autores. Se trata de una etapa de transición, como veremos más adelante.

Lo que parece claro es que, sin ser niños, y sin ser considerados adultos por la sociedad, los jóvenes enfrentan un período de constantes cambios. Estos cambios se dan a nivel físico, social y psicológico y les afectan al resto de sus días.

La adolescencia es una etapa de transición a la edad adulta

Hay muchas maneras de considerar el concepto de transición. El hecho de que la adolescencia sea una experiencia universal lleva a la posición de que llamarla transición es razonable.

Las transiciones tienen varias características. Las transiciones implican:

  • Una anticipación entusiasta del futuro.
  • Sentimiento de pesar por el estadio que se ha perdido.
  • Un sentimiento de ansiedad en relación con el futuro.
  • Un reajuste psicológico importante.
  • Ambigüedad de la posición social durante la transición.

Todas estas características son sorprendentemente ciertas en la adolescencia. La edad adulta atrae, y llegan con ella la libertad y las ocasiones, que parecen muy atractivas. Sin embargo, hay también tristeza por lo que se ha ido ya.

Y es que dentro de cada adolescente hay un niño luchando por salir. Los jóvenes se preocupan por lo que vendrá, quizá ahora más que nunca antes. Por eso se denomina en este artículo “adolescencia tormentosa”.

Cuando los empleos, la vivienda y las relaciones parecen dudosas, no sorprende que los adolescentes tengan temores sobre el futuro. Durante el paso de los años de la adolescencia se requiere un reajuste psicológico sustancial.

Este reajuste psicológico se hace patente en todas las esferas: en la familia, con los amigos, con los adultos y, por supuesto, en relación con el propio sentido de la identidad.

Por eso creo que tiene sentido considerar la adolescencia como una transición. También reconozco que dentro de este estadio hay muchos hitos que tienen significación clave para la adaptación posterior.

Adolescencia tormentosa: el yo y la identidad

La manera en que los jóvenes se comprenden y perciben a sí mismos tienen un poderoso efecto sobre sus reacciones posteriores a diversos acontecimientos de la vida. Existe en ellos un dilema esencial entre desempeñar los roles apropiados y el “yo”.

La adolescencia tormentosa es una época en la que la persona lucha para determinar la naturaleza exacta de su yo. Necesita consolidar una serie de elecciones en un todo coherente que constituya la esencia de su persona. Esta esencia es claramente distinta de los padres y otras influencias formativas.

Sin este proceso hacia la individualidad, el joven puede experimentar despersonalización. En este proceso de socialización, los diversos adultos con los que el adolescente interactúa son modelos para él. Pero también son importantes las funciones del “yo”, la competencia percibida y la identidad coherente.

El adolescente y su pensamiento inmaduro

En ciertos sentidos, el pensamiento adolescente resulta extrañamente inmaduro. Pueden ser groseros con los adultos, tienen problemas para decidir qué ponerse cada día y a menudo actúan como si el mundo entero girara a su alrededor.

Según el psicólogo David Elkindesta inmadurez del pensamiento se manifiesta al menos en seis formas características. Veamos cuáles son:

  • Idealismo y carácter crítico. A medida que los adolescentes imaginan un mundo ideal, se dan cuenta de lo lejos que está de serlo el mundo real, del cual hacen responsables a los adultos.
  • Tendencia a discutir. Los adolescentes buscan constantemente la oportunidad de probar y demostrar sus nuevas habilidades de razonamiento formal.
  • Indecisión. Los adolescentes pueden mantener en la mente muchas alternativas al mismo tiempo. Debido a su inexperiencia, carecen de estrategias efectivas para elegir entre ellas.
  • Hipocresía aparente. Los jóvenes adolescentes a menudo no reconocen la diferencia entre la expresión de un ideal y los sacrificios que es necesario hacer para estar a la altura del mismo.
  • Autoconciencia. Ahora pueden razonar acerca del pensamiento, el suyo y el de otras personas. Sin embargo, a menudo suponen que los demás están pensando en lo mismo que ellos piensan.
  • Suposición de ser especial e invulnerable. Los adolescentes creen que son especiales, que su experiencia es única y que no están sujetos a las reglas que gobiernan al resto del mundo.

A la luz de estos datos, no es extraño entender por qué la adolescencia puede llegar a ser tormentosa. La adolescencia tormentosa es una realidad, no un mito. Se trata de un período de transición a la edad adulta, con la incertidumbre que ello conlleva. Además, su pensamiento no es maduro aún y tienen que asentar su identidad.

Autor: Francisco Pérez                                 Web: www.lamenteesmaravillosa.com

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