Cómo interpretar el dibujo de la familia en un niño

 

Uno de los dibujos que más interés suscita en el hogar es el dibujo de la familia. Con este sencillo recurso el niño expresa su situación en el núcleo familiar, sus apegos y sus celos. Ahora bien, ¿cómo podemos interpretar el dibujo de la familia en los pequeños?

Bien, lo primero que debemos entender es lo siguiente: un simple dibujo jamás nos ayudará a hacer un diagnóstico. En primer lugar, porque algo así solo lo pueden hacer los profesionales y expertos en psicología infantil. En segundo lugar, porque para llegar a una conclusión objetiva, se necesitan muchas más pruebas clínicas y otras herramientas. El dibujo de la familia es una técnica proyectiva complementaria, interesante pero nunca concluyente por sí misma.

El dibujo de la familia puede descubrir posibles conflictos dentro del hogar o cómo se siente el niño con respecto a tus padres.

Por otro lado, cabe destacar además que esta prueba es útil sobre todo para tener una visión de las dimensiones emocionales  del niño. Podemos intuir sus valores, sus miedos, sus apegos, su afectividad en general. Sin embargo, no podemos tomarlo como referencia para evaluar su desarrollo intelectual. Veamos más datos a continuación.

Dibujo de familia

Aspectos importantes de un dibujo infantil

Al igual que el niño evoluciona en todos los aspectos, el dibujo también va presentando una evolución a medida que el propio pequeño madura motriz y emocionalmente. Ahora bien, un aspecto que se conoce y se ha validado desde inicios del siglo XX, es el hecho de que los dibujos infantiles dan muchos indicadores sobre sus universos emocionales. 

De este modo, estudios como el publicado en el Journal of Clinical Psychology por la doctora Elizabeth Munstenberg, nos recuerdan que pedir a un niño que dibuje figuras humanas es sin duda un modo muy adecuado de explorar diversos procesos de afectivos presentes en ellos.

Niños dibujando

Asimismo, es importante a su vez saber en qué momento evolutivo es más acertado aplicar pruebas proyectivas como el propio dibujo de la familia:

  • Hasta los tres años podríamos hablar de una etapa de garabateo, de la que escasa información podremos extraer.
  • Entre los tres y los seis años, el niño comienza a manejar el lápiz, su trazado es más estable y consigue representar su realidad.  Sin embargo, aún es normal que realice figuras humanas incompletas y estáticas.
  • Entre los seis y los diez años, el niño es perfectamente diestro en el manejo del lápiz y los “errores” pueden ser interpretados realmente desde un sentido emocional.

Por último, a partir de los diez años la madurez en el niño le permitirá realizar dibujos de gran calado, con gran realismo sobre sus emociones. Sin embargo, surge en esta etapa la vergüenza a la hora de presentar a los demás algo creativo.

¿Cómo interpretar el dibujo de la familia?

El test o dibujo de la familia fue creado por Porot en 1952. Se trataba de una prueba de personalidad basada en técnicas proyectivas que podía aplicarse a pequeños con edades comprendidas entre los 5 y 12 años. En sus inicios, tenía unas bases teóricas basadas en el enfoque psicoanalítico, sin embargo, a partir de los años 60 empezó a introducirse algunas modificaciones en él.

Fue el psicoterapeuta francés Louis Corman quien lo perfeccionó y popularizó su uso tal y como lo entendemos a día de hoy.

Veamos por tanto qué aspectos se estudian en el dibujo de la familia:

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