Como comprender la personalidad infantil, educar con sentido.

 

Es indiscutible que para poder acompañar a los niños es necesario comprender su personalidad infantil y educar bajo la coherencia y con sentido.

Los padres de hoy estamos expuestos a una verdadera avalancha de consejos de diversas fuentes acerca de cómo criar a los hijos. La mayoría de esas recomendaciones adoptan la forma de “recetas” (qué hacer o no hacer cuando el niño se porta de determinada manera en una circunstancia dada), pero es poca la información que se brinda a los padres sobre cómo comprender a los niños.

Personalidad infantil

Algunos “expertos” consideran que la personalidad del ser humano sólo puede ser comprendida por profesionales como psicólogos o psiquiatras, otros creen que la personalidad puede ser orientada en cualquier dirección deseada mediante el uso “comprobado” de recompensas y castigos. Pero lo fundamental es que cada individuo es único y diferente de todos los demás. Si bien la mayor parte de las investigaciones sobre la conducta se ha propuesto descubrir qué hay de semejante en los seres humanos, lo cierto es que somos a un mismo tiempo parecidos y diferentes, que todo tenemos ciertas necesidades esenciales comunes, pero que cada uno de nosotros interpreta y maneja esas necesidades y metas de manera diferente.
Estoy segura de que el hecho de comprender tan sólo algunos de esos aspectos en que todos nos parecemos contribuye a que los padres comprendan mejor a sus hijos.

LA NECESIDAD DE PERTENENCIA

La posibilidad de ser rechazado por los demás constituye tal vez el mayor temor que puede experimentar una persona. Los adultos aprendemos a ocultar las consecuencias de un posible rechazo de los demás mediante gran variedad de mecanismos. Por otro lado , con frecuencia interpretamos equivocadamente que una situación dada significa que somos victimas de un rechazo cuando en realidad no es así.

Cuando los acontecimientos pasan por el filtro de nuestra mirada, la realidad deja de serlo, ya no es la realidad, es tú realidad.

Si bien los niños pueden tratar de disimular sus verdaderos sentimientos frente a nosotros, su forma de actuar nos permitirá descubrir si se sienten aceptados o no.

La realidad es que salvo excepciones con una determinada patología, los individuos somos seres gregarios, es decir necesitamos de los demás para “sobrevivir”, esto es además de tener nuestro espacio, tener la sensación de que nos aceptan, nos valoran, nos cuidan, nos quieren.
Numerosos estudios en neurociencia han evidenciado que si un niño siente que no pertenece a una familia, a un grupo, a una comunidad etc. su dolor emocional puede ser tan intenso que esto le va a impedir su aprendizaje tanto a nivel cognitivo como psiquico.

EL amor y el sentido de Pertenencia es fundamental para el correcto desarrollo físico y psiquico.

En el mundo competitivo de hoy en día , por lo general se subestima el hecho de que dependemos los unos de los otros para todas las necesidades básicas de la vida, en cambio se comprende mejor la dependencia de un lactante hacia su madre. Sin los cuidados de esta es evidente que el bebé perecería.
Pero esto implica mucho más que la satisfacción de una necesidad meramente física, como he dicho antes las investigaciones han demostrado que sin afecto y amor y sin el estímulo intelectual y físico de los adultos de referencia, no es posible un desarrollo adecuado en el niño, es decir el ser humano necesita del aliento, del afecto y de la atención.

LA NECESIDAD DE SIGNIFICANCIA O IMPORTANCIA

Los niños no sólo necesitan sentir que pertenecen, también necesitan sentirse significativos , valiosos y contributivos al bienestar de los demás.
Hubo una época en que existían muchas oportunidades para que los niños obtuvieran reconocimiento por medios contribuitvos. Debido a otra manera de vivir los padres necesitaban mucha más ayuda para el buen funcionamiento familiar, por eso se les pedía a los hijos que desempeñaran distintas tareas. Los hijos no sólo sentían la responsabilidad inherente a su participación en el grupo familiar, sino que se sentían necesarios y más seguros en el lugar que ocupaban dentro de la familia.
Hoy, en muchos casos los padres tenemos que “inventar” trabajos de cooperación para los niños y con frecuencia los niños se sienten molestos por la forma artificial en que se les imponen estas tareas. Como consecuencia de ello, no resulta difícil comprender por qué los niños emplean formas negativas y rebeldes para obtener reconocimiento. Sin embargo cuando los padres pueden aprender a identificar las razones ocultas tras el mal comportamiento y comprenderlo, están en mejores condiciones para corregirlo.
Todo mal comportamiento es el resultado de un concepto equivocado del niño acerca de la manera de ocupar un lugar y de sentir que pertenece y que es tenido en cuenta.

Los niños tienen una imperiosa necesidad de conseguir CONEXIÓN con el adulto.
Los problemas que el adulto ve, son la solución que el niño ha escogido para solucionar el problema que el adulto no ve.

PERSONALIDAD INFANTIL

Cuando el adulto no percibe el significado de la mala conducta del niño, responde “cayendo en la trampa” y no hace sino reforzar la meta equivocada de éste.
Es por esto que en mucha ocasiones al no tener en cuenta la personalidad infantil, de manera no intencionada con nuestras respuestas estamos alimentando el mal comportamiento ya que no hacemos frente a la creencia que sustenta el comportamiento.

Todos al fin y al cabo tanto adultos como niños actuamos de acuerdo con la forma en que se espera sucederán la cosas. Casi todos los padres responden a las expectativas del hijo y de esa manera refuerzan su conducta.
Así si un niño que reiteradamente hace travesuras, se le regaña y se le ordena quedarse quieto, este procedimiento refuerza su método de conducta en lugar de enseñarle a portarse de manera diferente en el futuro.
En resumidas cuentas a fin de comprender las acciones del niño, el adulto debe considerarlas como un todo y aludir a la comprensión de “la lógica privada del niño” para la que ha entrado en juego el proceso de:

PERCEPCIÓN DE LA REALIDAD- INTERPRETACIÓN- ELABORACIÓN DE UNA CREENCIA- TOMA DE DECISIÓN.

Es en esta situación global en la que el maravilloso poder de observación de los niños, no tanto su poder de interpretación, considera la situación total en la cual está inmerso, es decir, sus pares, sus padres, sus maestros, todos cooperan en otorgar significado a lo que el niño hace, esté bien o no, y es gracias a sus experiencias y a las relaciones que vive como elabora su propia plantilla de vida o personalidad.

Autor:  Carmen Fernández Rivas                                                   Web: www.padresayudandoapadres.es

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