El desarrollo emocional de los niños

La cultura propicia diferentes reglas para expresar las emociones. Así, los más pequeños adquieren la comprensión de estas a través del modelamiento y el aprendizaje vicario.

El desarrollo emocional de los niños hace que tomen conciencia sobre el origen y el desarrollo de la emociones. Comienzan a leerlas en las expresiones faciales de los demás y a interpretarlas en función del contexto social (1). Así, el cambio y el crecimiento que se espera de ellos a nivel emocional deriva de las experiencias que le ocurren en su contexto, por un lado, y de su maduración, por otro.

Por eso, es su desarrollo emocional empiezan a plantearse ciertos objetivos emocionales en torno a sí mismos y a los demás, teniendo en cuenta el contexto. La forma en la que los niños ponen de manifiesto distintos tipos de emociones varía sustancialmente dependiendo de su repertorio previo. También tiene mucho que ver con su historial de aprendizaje. Esto lleva a que se produzcan logros importantes a nivel de la comprensión, regulación emocional y respuesta empática (3).

A continuación, se muestran tres aspectos del desarrollo emocional de los niños que permiten conocer de forma más específica la competencia emocional del niño o la niña (2).

La comprensión emocional

La comprensión en el desarrollo emocional de los niños es especialmente importante. Por una parte tenemos la comprensión de sus emociones y, por otra, la comprensión de la ambivalencia emocional y la comprensión de las reglas de expresión.

La comprensión de las emociones y la toma de perspectiva emocional se comienzan a desarrollar ya en edades tempranas. Los niños y las niñas, durante preescolar, se vinculan a situaciones cada vez más diversas, que generan distintas emociones (2). Un avance importante en la comprensión de las emociones se produce cuando comienzan a considerar al otro con sus deseos y necesidades.

Por otro lado, las perspectivas emocionales y el nivel de comprensión que establezcan se vinculan a la cultura en la que crezcan, a la vez que a la reacción parental. En última instancia, lo que los niños creen y esperan se vincula a los factores contextuales y a su constitución personal (4).

La cultura propicia diferentes reglas para expresar las emociones. Así, los más pequeños adquieren la comprensión de estas a través del modelamiento y el aprendizaje vicario. De esta manera, el componente cultural pone límites y reglas para la expresión emocional en definitiva. La comprensión de estas reglas de expresión emocional involucra aspectos tales como:

Por otro lado está la comprensión de la ambivalencia emocional. Esta se entiende como la capacidad que se adquiere para entender, conocer y discriminar la presencia de varias emociones opuestas (2). La posibilidad de entender esto es un punto básico para que los más pequeños adquieran destreza a la hora de manejar relaciones estables con alta carga afectiva (5).

La regulación emocional como parte del desarrollo emocional de los niños

Las emociones son vías de contacto con la realidad. Por eso, con el fin de que cumplan este objetivo, es necesario que sean flexibles y congruentes con la situación, al igual que con objetivos.

El uso de diferentes estrategias para alcanzar niveles de autorregulación emocional es variado, ya que depende de la situación. Poco a poco, los niños aprenden que algunas estrategias son eficaces para ciertas situaciones y que estas dependen del tipo de logro que se desea. La flexibilidad en el manejo de las mismas y el desarrollo de niveles de interiorización dan cuenta de la utilidad de la regulación para el ajuste de conductas adaptativas y de ajuste socioemocional (6).

Niño con el corazón en la mano.

La empatía en el desarrollo emocional en los niños

La empatía se considera como la capacidad que tiene una persona de entender una situación emocional de otra y de emitir respuestas relacionadas con el sentir de esa persona (2). Así, la empatía es un componente emocional que sólo se alcanza cuando el niño o la niña logratres aspectos previos (2):

Estos tres aspectos están dirigidos a situaciones sociales que permiten, por parte del niño o niña, realizar análisis del alcance de metas, poner en evidencia acciones afectivas y entender el porqué del sentir emociones diversas (7).

Así pues, en el desarrollo emocional de los niños se podrían considerar muchos factores. Sin embargo, señalar que, para que estas estrategias citadas anteriormente se desarrollen, su entorno familiar y social ha de ser propicio a tener un buen desarrollo emocional.

 

Autora: Paula Villasante                                       Web: www.lamenteesmaravillosa.com

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