La Comunicación efectiva y afectiva entre padres e hijos

 

Una verdadera comunicación implica diálogo, es decir, que se hable y, sobre todo, se escuche. En definitiva, captar, comprender, sintonizarse con lo que dicen nuestros hijos no sólo a través de sus palabras, sino también por medio de su cuerpo, sus actitudes, miradas e incluso sus silencios.

Los padres tenemos que ser conscientes de que es necesario sembrar para poder cosechar, y esa siembra hay que realizarla de forma continua, desde las primeras etapas de desarrollo de nuestros hijos.

Suele suceder que cuando nuestros hijos son aún pequeños, los padres no les prestamos suficiente atención haciéndoles sentir que todo lo que dicen es irrelevante por ser pequeños.

Les demostramos, una y otra vez, que hay muchas cosas que tienen mayor prioridad que dedicarles tiempo para escucharles, o prestar atención a lo que quieren preguntar o compartir.

Cuando ese tipo de comportamientos, por parte de uno o ambos padres, se presenta en forma repetitiva, nuestros hijos se dan cuenta de que no les resulta positivo buscar nuestra opinión o consejo y aprenden a guardarse sus inquietudes y pensamientos, procurando acudir a sus amigos para comunicarse, sentirse escuchados y considerados lo que, poco a poco, y de forma casi imperceptible, va construyendo un muro, una barrera que marca distancia entre nosotros y nuestros hijos que va impidiendo el flujo de la comunicación. Siendo, posteriormente, ya durante la adolescencia cuándo comienzan a aparecer las situaciones que consideramos como problemáticas.

Cómo comunicarnos con nuestros hijos según su edad

Para poder educar y comunicarse correctamente con cada uno de nuestros hijos conviene distinguir las características de cada uno, dependiendo en primer lugar de su edad, ya que las necesidades y manera de pensar serán diferentes.

Etapa de 0-5 años

Baby Wearing Pink Crew Neck Cap Sleeve Shirt Between 2 Person Standing during Daytime

Se están colocando los cimientos de todo el edificio. Toda la información y vivencias del hijo quedarán fuertemente grabadas como impresiones dotadas de carga emocional y afectiva, más que racional. En esta etapa es importante:

* Aceptarlo con amor, desde antes de nacer, y al nacer, sin rechazar su sexo ni sus capacidades individuales.

* Comprender y aceptar sus sentimientos, y ayudarlo a ir gestionándolos de forma creciente.

* Iniciar suave y tolerante formación de horarios desde la cuna, ya que facilitará la adquisición posterior de hábitos de orden y templanza.

* Estimular y dirigir su curiosidad natural, por medio de juegos, paseos, espectáculos en donde esté recibiendo mensajes positivos. ¡Cuidado con la televisión!, ya que el hijo capta sin razonar.

* Premiar y felicitar, reconocer y alentar sus acciones positivas
* Valorar y respetar sus opiniones ubicándolas en su edad, y ajustando o corrigiendo sus aseveraciones erróneas con suavidad y sin menosprecio o burla.

* Responder a  todas sus preguntas con veracidad y de acuerdo a su capacidad de comprensión.

* Poner con firmeza, constancia y amor, límites razonables a su conducta y facilitarle las “reglas del juego”; cuando falte a las reglas, corregir y reconducir la conducta (Ej. “no deberías de haber pegado a tu hermano” pero sin calificar negativamente a su persona (Ej.“eres malo, desobediente, burro”, etc.).

* Si necesitamos privarlo de algo, no ceder ante expresiones de tristeza, rabia o llanto.

* Ir dando responsabilidades dependiendo de su edad; colocación de juguetes, cajones, cuidado de una mascota, planta..-

Etapa 6-11/12 años

Portrait of a smiling young boy with a ball

Seguir las pautas anteriores, adecuándolas a su capacidad de razonamiento para entender explicaciones más amplias y profundas. Así como, fomentar el trabajo en equipo y virtudes como: responsabilidad, solidaridad, generosidad, humildad, fortaleza, justicia, templanza.

Etapa 13-18/20 años

Woman Wearing Black Off Shoulder Shirt Standing Near Red Flower

En esta etapa nuestra principal labor es observar y dialogar para conocer las características del adolescente y potenciar los puentes de comunicación mencionados posteriormente para acompañarle en su desarrollo hasta la etapa adulta.

Leer artículo anterior: La comunicación familiar y las creencias.

Recuerda: Tú como padre o madre eres el modelo de amor y actuación que quieres en tus hijos.

 

Autora: Lourdes López                                                       Web: www.educacionygestion.com

 

 

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