Musicoterapia en el trastorno del espectro autista

Aunque la intervención con musicoterapia en el trastorno del espectro autista (TEA) es una práctica muy extendida, ha tomado especial relevancia en los últimos años. De hecho, los resultados de los estudios hechos hasta la fecha muestran un efecto positivo sobre el trastorno y dejan una puerta abierta para seguir desarrollando este campo.

El fin último de esta terapia aplicada al TEA no es solo mejorar la calidad de vida de estas personas, sino también facilitar su adaptación a la vida en sociedad. Esto es así porque mejora las carencias o dificultades comunicativas y de interacción social que son características del trastorno.

Qué es la musicoterapia?

Se parte de la premisa de que mediante la práctica musical con fines terapéuticos se puede ayudar tanto a niños como a adultos con TEA de una forma amena y dinámica. De hecho, existe una Federación Española de Asociaciones de Musicoterapia, la cual define en su plataforma web el significado de musicoterapia:

«…es el uso profesional de la música y sus elementos como una intervención en entornos médicos, educacionales y cotidianos con individuos, grupos, familias o comunidades que buscan optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar físico, social, comunicativo, emocional, intelectual y espiritual«.

Déficits comunicativos y sociales del TEA

El trastorno del espectro autista se incluye dentro de los trastornos generalizados del desarrollo, y se caracteriza fundamentalmente por dos criterios:

  • Déficits en comunicación social e interacción social.
  • Patrones repetitivos y restringidos de conductas, actividades e intereses.

De estos dos criterios, la musicoterapia parece ser más efectiva en la mejora del primero. Es decir, la musicoterapia en el trastorno del espectro autista es especialmente efectiva en la disminución de los déficits en comunicación e interacción social. Pero, ¿qué implica esto? La última edición del manual diagnóstico DSM-5 describe tres tipos de deficiencias relativas a:

  • Reciprocidad socioemocional: varían, por ejemplo, desde un acerca-miento social anormal y fracaso de la conversación normal en ambos sentidos, pasando por la disminución en intereses, emociones o afectos compartidos, hasta el fracaso en iniciar o responder a interacciones sociales.
  • Conductas comunicativas no verbales utilizadas en la interacción social: varían, por ejemplo, desde una comunicación verbal y no verbal poco integrada, pasando por anomalías del contacto visual y del lenguaje corporal o deficiencias de la comprensión y el uso de gestos, hasta una falta total de expresión facial y de comunicación no verbal.
  • Desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones: varían, por ejemplo, desde dificultades para ajustar el comportamiento en diversos contextos sociales, pasando por dificultades para compartir juegos imaginativos o para hacer amigos, hasta la ausencia de interés por otras personas.

Musicoterapia en el trastorno del espectro autista

A raíz de la práctica en musicoterapia en el trastorno del espectro autista con niños y adultos, los principales efectos positivos y beneficios que se han encontrado son (Jara & Barrio, 2015):

  • Mejora en la producción del habla y de la comprensión del lenguaje.
  • Disminución y modificación de las estereotipias vocales mediante el canto.
  • Mejoría de habilidades comunicativas no verbales y gestuales.
  • Reconocimiento de palabras, grafías y conceptos y habilidades de preescritura.
  • Fomento de la imitación.
  • Incremento del respeto, la reciprocidad social, la atención conjunta, la empatía, el compromiso y la cooperación.
  • Mejora del reconocimiento de las señales afectivas.
  • Aumento del contacto visual y el inicio espontáneo de interacciones sociales.
  • Reducción de comportamientos como las autoagresiones, la agresividad o las conductas estereotipadas.
  • Aumento de la flexibilidad, la creatividad y la tolerancia al cambio.
  • Incremento de la memorización y el conocimiento de secuencias de acontecimientos.

Niña tocando el triángulo

Nuevos retos de la musicoterapia en el trastorno del espectro autista

La musicoterapia es una práctica útil y eficaz en el campo de las terapias. Su aplicación ayuda a abrir canales de comunicación con las personas con TEA.

Como toda terapia, toda actividad planteada dentro de la intervención tiene su motivo u objetivo, y por ello las sesiones deben ser cuidadosamente preparadas.

En la actualidad, existen programas que trabajan no solo con personas dentro del espectro autista, sino también con sus familiares. Además, también se está aplicando en el ámbito escolar, en aulas especializadas.

Todo esto tiene una finalidad clara: conseguir una intervención integral que ayude a las personas con TEA a participar en la sociedad y mejorar su calidad de vida.

Autora: Isabel Monzonís Hinarejos

Web: www.lamentesmaravillosa.com

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